El Ministerio de Hacienda ha dado luz verde al procedimiento que permitirá abonar a los transportistas las ayudas aprobadas por el Gobierno tras la crisis en Oriente Medio. La medida incluye ayudas directas al carburante y devoluciones vinculadas al combustible, una vez superados los trámites exigidos por la normativa europea.

Hacienda ha publicado la orden que permite iniciar el pago del primer paquete de ayudas al sector del transporte por carretera. Esta regulación era necesaria para que los transportistas pudieran acceder a las compensaciones aprobadas por el Gobierno en respuesta al impacto de la crisis en Oriente Medio. La medida está relacionada con el encarecimiento del gasóleo derivado de la guerra de Irán y de las tensiones en el Estrecho de Ormuz, un contexto que ha presionado de forma directa los costes de actividad de autónomos y empresas del transporte. Con la publicación de la orden en el Boletín Oficial del Estado, se desbloquea el abono de las ayudas directas al carburante, después de que la Comisión Europea autorizara su compatibilidad con el mercado interior.
El sector ha recibido de forma positiva la activación de este procedimiento, al considerar que el sector necesitaba una respuesta ante el aumento de los costes del gasóleo. Hay que recordar que los transportistas autónomos y las pequeñas y medianas empresas llevan meses afrontando precios elevados del combustible, una situación que ha afectado especialmente a quienes operan con márgenes más ajustados. Aun así, se insiste en que ahora el punto clave está en la rapidez de la tramitación. Por ello, se reclama a la Agencia Tributaria que gestione los pagos con agilidad para que las cantidades lleguen cuanto antes a las cuentas bancarias de los beneficiarios.
El pago de estas ayudas debe ajustarse a las normas europeas sobre ayudas de Estado. Por este motivo, no todas las empresas podrán beneficiarse de la medida. Quedan excluidas aquellas compañías que tengan pendiente la devolución de ayudas europeas declaradas ilegales. También se tendrán en cuenta determinados casos de empresas que ya estuvieran en situación concursal antes de la crisis. Las empresas afectadas por estos supuestos deberán presentar la declaración correspondiente antes del próximo 30 de julio.
Hacienda también ha establecido obligaciones específicas para determinadas empresas de mayor tamaño. En estos casos, será necesario presentar una declaración responsable por Internet antes del 31 de diciembre, mediante el formulario habilitado en la sede electrónica de la Agencia Tributaria. Esta declaración permitirá comprobar la situación de la compañía y verificar que la ayuda concedida no excede los límites establecidos por la normativa.
Uno de los puntos relevantes de la regulación es que el importe recibido por las empresas no podrá superar el 70% del sobrecoste real soportado por el combustible. Con esta condición, Hacienda busca garantizar que las ayudas se ajusten al impacto económico sufrido por los transportistas y que su concesión respete el marco autorizado por la Comisión Europea.
Tras la publicación de la orden, el sector del transporte por carretera queda ahora pendiente de la actuación de la Agencia Tributaria. La rapidez en la gestión será determinante para que estas ayudas tengan un efecto inmediato sobre autónomos, pymes y empresas afectadas por el incremento del precio del gasóleo. Para los transportistas, el cobro efectivo de las ayudas será clave para aliviar parte de la presión económica acumulada durante los últimos meses.



