NOTA DE PRENSA DE ATFRIE – CRISIS FRONTERA FRANCIA – REINO UNIDO

En los últimos días estamos viendo como el tráfico de vehículos destinados al transporte de mercancías por carretera entre España y el Reino Unido se está viendo afectado por una serie de circunstancias que los transportistas y sus conductores no hemos podido evitar y cuyas consecuencias no podemos tampoco impedir y que están comprometiendo no solo la salud e integridad física de los conductores, que al final es lo más importante y preocupante, sino que también compromete el trabajo de todo un año de agricultores y comercializadores de productos perecederos que España exporta con destino al Reino Unido, con las desastrosas consecuencias económicas que ello conlleva para unos sectores tan importantes de nuestra economía. También ha de tenerse en cuenta que, desde el Reino Unido, nuestros vehículos transportan ingentes cantidades de pescados y mariscos que no van a llegar a nuestros supermercados, con el consiguiente incremento de precios de los productos que al final se comercialicen. Todo ello afecta de una forma u otra a la generalidad de los españoles.

A las dificultades generadas por el incremento de la demanda con destino al Reino Unido se han unido las medidas unilaterales de algunos Estados miembros de la Unión como Francia que han ralentizado el paso de vehículos entre Francia y Reino Unido a la altura de Calais, formándose colas kilométricas e impiden, además, el paso de vehículos en sentido contrario, entre Reino Unido y Francia. Si a las nefastas consecuencias en cuanto a la posibilidad de gestión razonable de los descansos de los conductores, con las implicaciones que ello puede acarrear, unimos las derivadas de la crisis migratoria nunca solucionada por las autoridades francesas y los efectos de la pandemia, obtenemos un cóctel explosivo en especial para la seguridad de las personas.

Es intolerable que el pago que se les ofrece a unas personas, los transportistas y los conductores, que durante todo este infausto año lo han dado todo (dinero, tiempo y salud) por la sociedad a la que sirven, para que nada faltara a nadie a pesar de las innumerables e incesantes dificultades, que se convirtieron en el cemento que mantuvo unidas a todas las personas que conforman esta Europa, sea dejarlas a su suerte y mirar para otro lado.

¿Qué pensarán estas personas si ven regresar, con todo el respeto hacia ellos, a expatriados, estudiantes y turistas a sus casas por Navidad, mientras los que están aportando su esfuerzo por la subsistencia de la economía española, de la marca España, cenan en Nochebuena una lata de conserva solos en un aparcamiento de Dover, en el mejor de los casos? ¿Son acaso nuestros conductores y nuestros camiones rehenes de algún tipo de negociación? Es vergonzoso que todos nuestros gobernantes, españoles y europeos consientan impasibles que se pisoteen los derechos y la dignidad de ciudadanos europeos.

Por todo ello, hemos de exigir del Gobierno de España que luche por que ningún español o residente en España quede bloqueado en el Reino Unido, llevando para ello a cabo las negociaciones necesarias, tanto a nivel diplomático, como, si fuera menester, a nivel logístico u organizativo.

 

José María Arnedo Medina
Presidente