Las movilizaciones de agricultores y ganaderos vuelven a situarse en el centro de la actualidad del transporte por carretera. En los últimos días, las protestas se reactivan tanto en Francia como en Cataluña, provocando alteraciones significativas en la circulación de camiones, especialmente en corredores estratégicos para el tráfico internacional de mercancías.
El sector del transporte observa con preocupación una situación que, aunque no es nueva, vuelve a repetirse con impacto directo en la logística, los plazos de entrega y los costes operativos.

Francia reactiva las protestas y complica los ejes internacionales
Los agricultores y ganaderos franceses retoman las movilizaciones tras considerar insuficientes las respuestas de las autoridades a sus reivindicaciones. Estas protestas se traducen en cortes intermitentes y bloqueos selectivos en carreteras y autopistas clave, muchas de ellas utilizadas a diario por miles de vehículos pesados que conectan la Península Ibérica con el centro y norte de Europa.
Los principales efectos para el transporte de mercancías son claros:
- Retenciones prolongadas en pasos estratégicos.
- Desvíos obligatorios que alargan los recorridos.
- Incremento de los tiempos de tránsito, con especial incidencia en el transporte internacional.
Estas acciones generan incertidumbre en las cadenas logísticas, especialmente en sectores que trabajan con mercancía perecedera o con entregas ajustadas a ventanas horarias muy concretas.
La AP-7, cortada en Cataluña por una tractorada
A esta situación se suma el escenario vivido en Cataluña, donde la autopista AP-7 queda cortada entre Borrassà y Bàscara a causa de una tractorada protagonizada por agricultores. El bloqueo se produce en uno de los tramos más sensibles del eje mediterráneo, una vía esencial tanto para el tráfico nacional como para el transporte internacional de mercancías.
La AP-7 canaliza un elevado volumen de vehículos pesados cada día, por lo que su cierre obliga a activar desvíos y provoca una sobrecarga inmediata en la red secundaria, menos preparada para absorber tráfico pesado de forma continuada.
Un impacto directo en la logística y los costes
Para las empresas de transporte y los conductores profesionales, estas incidencias suponen un serio contratiempo operativo. Los efectos más destacados son:
- Desvíos por carreteras secundarias, con mayores riesgos y menor fluidez.
- Retrasos en las entregas, que afectan a la fiabilidad del servicio.
- Aumento de los costes, tanto por mayor consumo de combustible como por horas de conducción adicionales.
En un contexto de márgenes ajustados, cada hora perdida en carretera se traduce en pérdidas económicas difíciles de asumir, especialmente para pymes del transporte.
El escenario actual confirma que las protestas agrarias tienen un impacto directo y tangible en el transporte de mercancías por carretera, un sector clave para el abastecimiento y el funcionamiento de la economía.
Para seguir la información en directo se pueden visitar los siguientes enlaces:
https://www.vinci-autoroutes.com/fr/
https://cit.transit.gencat.cat/cit/AppJava/views/incidents.xhtml


