Los Países Bajos activarán el nuevo peaje para camiones el 1 de julio de 2026. Desde ese mismo día comenzará también la aplicación de la normativa, por lo que las empresas de transporte que circulen por el país deberán tener preparados sus vehículos y dispositivos de control.
- El sistema se basará en el pago por kilómetro recorrido en las carreteras incluidas en el peaje. Para ello, los camiones deberán utilizar una unidad de a bordo, conocida como OBU, que registrará los kilómetros realizados.

Una de las claves de la nueva regulación es que la OBU tendrá que permanecer encendida durante toda la conducción en territorio neerlandés. Esta obligación se aplicará incluso cuando el vehículo circule por carreteras que no estén sujetas al peaje. El objetivo de las autoridades es evitar errores, facilitar los controles y garantizar que todos los transportistas compitan en igualdad de condiciones.
A partir del 1 de julio de 2026, todos los camiones de las categorías N2 y N3 que entren en los Países Bajos deberán contar con una OBU operativa y válida para este sistema. Para evitar sanciones, los transportistas deberán comprobar que tienen un contrato con un proveedor compatible con el peaje neerlandés, que la OBU funciona correctamente y que está asociada a la matrícula adecuada.
También será importante saber cómo actuar en caso de avería. Si el dispositivo deja de funcionar, la empresa deberá comunicarlo de inmediato a su proveedor de servicios y solicitar una OBU operativa en un plazo máximo de tres horas. El cumplimiento de la normativa será supervisado por RDW. Las sanciones podrán imponerse desde el primer día, aunque durante los seis primeros meses estarán reducidas a la mitad.
Circular sin contrato con un proveedor de servicios podrá suponer una multa de 800 euros, reducida temporalmente a 400 euros hasta el 1 de enero de 2027. Conducir con la OBU apagada, defectuosa o asignada a otro camión se sancionará con 500 euros, o 250 euros durante ese periodo inicial. Además, solo podrá imponerse una multa por vehículo en un plazo de 24 horas. Si se detectan varias infracciones, se aplicará únicamente la de mayor importe.
El control del peaje se realizará mediante equipos fijos instalados sobre la carretera y unidades móviles. No obstante, antes de imponer una sanción, las autoridades realizarán una evaluación humana del caso. La multa se enviará por correo al propietario del vehículo. Si no se conoce la dirección o no es posible cobrarla, las autoridades podrán detener el camión y exigir el pago inmediato. La entrada en vigor del peaje neerlandés obligará a las empresas de transporte internacional a revisar sus contratos, dispositivos y procedimientos antes de operar en el país.
Prepararse con antelación será clave para evitar retrasos, incidencias y sanciones, especialmente en rutas habituales hacia el norte de Europa.



