El Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) ha lanzado un mensaje firme a las empresas cargadoras: la ayuda de 20 céntimos por litro de combustible está destinada exclusivamente a los transportistas y no debe utilizarse para abaratar los servicios logísticos.
- Esta advertencia llega en un momento especialmente delicado para el sector, que continúa soportando una fuerte presión de costes, con el combustible como principal factor de tensión.

El CNTC recuerda que esta bonificación fue diseñada con un objetivo muy concreto: compensar el impacto del encarecimiento del carburante en las cuentas de las empresas transportistas. Sin embargo, en las últimas semanas, han detectado prácticas preocupantes por parte de algunos cargadores.
Según el comité, ciertas compañías estarían intentando que los transportistas descuenten directamente esos 20 céntimos del precio del servicio, lo que en la práctica supone trasladar la ayuda pública al cliente final y no al profesional que asume los costes.
Esta situación, advierten, vacía de contenido la medida y pone en riesgo la viabilidad económica de muchas empresas de transporte, especialmente las más pequeñas.
Otro de los puntos clave que subraya el CNTC es que esta ayuda no puede utilizarse como referencia para calcular revisiones de precios vinculadas al coste del combustible.
Es decir, el precio real del gasóleo —sin tener en cuenta la bonificación— debe seguir siendo el indicador para ajustar tarifas. De lo contrario, se produciría una distorsión que perjudicaría directamente al transportista, reduciendo artificialmente sus ingresos.
El sector no es ajeno a este tipo de conflictos. El CNTC recuerda que situaciones similares ya se produjeron en 2022, cuando también fue necesario aclarar que las ayudas al combustible debían beneficiar exclusivamente al transportista.
La experiencia previa refuerza ahora la postura del comité, que busca evitar que se repitan prácticas que generaron tensiones y pérdidas en el sector.
Ante este escenario, el CNTC ha hecho un llamamiento a las empresas cargadoras para que actúen con responsabilidad y buena fe contractual, respetando tanto la normativa como el espíritu de la ayuda.
Además, advierte de que, si estas prácticas continúan, el sector podría adoptar medidas para defender sus intereses. La organización deja claro que no permitirá que una ayuda diseñada para sostener al transporte acabe beneficiando a otros eslabones de la cadena logística.
El transporte de mercancías por carretera atraviesa un momento de gran incertidumbre. A la volatilidad del precio del combustible se suman otros costes operativos y la presión sobre los márgenes.
En este contexto, medidas como la bonificación al gasóleo son fundamentales. Por ello, el CNTC insiste en una idea clave: proteger al transportista es proteger el funcionamiento de toda la cadena de suministro.
La batalla por los costes continúa, y el sector vuelve a recordar que cada céntimo cuenta cuando se trata de garantizar su supervivencia.



