El fuerte incremento de los precios de los carburantes está golpeando de lleno la actividad del transporte de mercancías por carretera. Ante esta situación, el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) ha exigido al Gobierno la adopción de medidas urgentes y eficaces que permitan paliar el impacto económico que la escalada de costes energéticos está provocando en las empresas del sector.

Un escenario insostenible para las empresas de transporte
En los últimos meses, el encarecimiento del petróleo y de los productos refinados ha generado un aumento continuado del precio del gasóleo, principal fuente de energía en el transporte de mercancías. Esta subida está afectando de manera directa a la rentabilidad de las empresas, especialmente a las pymes y autónomos que dependen del transporte diario para mantener su actividad.
Según el CNTC, muchos transportistas se encuentran operando por debajo de los umbrales mínimos de rentabilidad, lo que pone en peligro la continuidad de una parte importante del tejido empresarial del sector. Además, la elevada volatilidad de los mercados energéticos dificulta cualquier planificación a medio y largo plazo, generando incertidumbre e inestabilidad en las flotas.
Demandas del sector al Gobierno
Ante este contexto, el Comité Nacional del Transporte ha solicitado al Ejecutivo un paquete de actuaciones de carácter urgente. Entre las principales reclamaciones destacan:
1.Bonificación mínima de 25 céntimos por litro o kg (gas comprimido). Se aplicará al gasóleo, gasolina, gas y adblue.
2.Ayudas directas para las empresas de transporte de mercancías en función del tipo de vehículo, mínimo de 1500 € por tractora o rígido y 750 € por furgoneta.
3.Incrementar la referencia del coste de combustible en el índice general de costes del transporte en un 10% por tipología, quedando: un 40% para el pesado de carga general; 30% en el vehículo de hasta 16 Toneladas y un 20% en el ligero.
4.Investigación de las causas del inusitado incremento de precio del combustible en un brevísimo margen de tiempo con gran generalidad y uniformidad.
El CNTC recuerda que el transporte de mercancías por carretera es un servicio esencial para el funcionamiento de la economía y que la falta de medidas contundentes puede derivar en una pérdida de capacidad operativa, con efectos negativos sobre la cadena de suministro y la competitividad de las empresas cargadoras.
Repercusión en la cadena de suministro y en la economía
El encarecimiento de los combustibles no solo afecta a los transportistas, sino que se traslada progresivamente al conjunto del sistema productivo. El Comité advierte de que, sin una respuesta adecuada, los costes logísticos seguirán aumentando, lo que puede derivar en subidas de precios para el consumidor final y en una menor competitividad de los productos en los mercados internacionales.
Desde el sector se insiste en que el transporte por carretera es el modo predominante para el movimiento de mercancías en España, por lo que cualquier perturbación en su funcionamiento tiene un impacto inmediato en el abastecimiento de bienes de consumo, materias primas e insumos industriales. Por ello, el CNTC reclama que se considere a las empresas de transporte como un colectivo prioritario en las políticas de apoyo económico.
Necesidad de una respuesta rápida y coordinada
El Comité Nacional del Transporte subraya que la situación actual requiere una respuesta rápida, coordinada y dialogada entre la Administración y las organizaciones representativas del sector. La falta de soluciones a corto plazo podría traducirse en paralizaciones de actividad, reducción de flotas y pérdida de empleo, en un contexto ya de por sí complejo.
Al mismo tiempo, el CNTC considera imprescindible avanzar en medidas estructurales que permitan al transporte de mercancías por carretera adaptarse a un entorno energético cambiante, promoviendo la eficiencia, la renovación de flotas y el acceso a alternativas energéticas más sostenibles y competitivas a medio y largo plazo.

