Transportorum, Ignavíssimus – Editorial ATFRIE

Desayunarse con las noticias del sector no suele ser reconfortante, por lo mal que éste está, pero lo es menos aún cuando te encuentras entre esas páginas con el paroxismo de la indigencia intelectual y de la bajeza moral con que, la mañana de hoy, nos ha regalado el tal “Transportorum”.

Que alguien pueda pensar que nuestro Presidente no es el indicado para dirigir los destinos de la Asociación a la que represente es lícito. Pero ello conlleva que se asocie y promueva una candidatura alternativa o que calle y respete la decisión de los asociados. Ahora bien, tratar de sembrar la duda sobre si la pertenencia a ATFRIE te puede acarrear una inspección, certifica la idiocia del razonamiento, o su iniquidad.

Lo que es ridículo es pensar que la inspección de trabajo, o la CNMC, actúan contra quienquiera que sea por su pertenencia a una asociación, recuerda a las infantiles quejas sobre que el profesor le tiene manía a uno. Pero lo más sorprendente de todo es que se haga desde el medio que provocó la inspección de la CNMC a las empresas asociadas a ATFRIE. Nosotros no pensamos que todos los que se anuncien en el medio que utiliza Transportorum para divagar sean después objeto a una investigación, aunque no se puede negar que así sea: todos los transportistas que han sido objeto de inspecciones pusieron algún anuncio en su medio.

Todo ello es el indicativo de que no se busca el bien de los miembros de nuestra Asociación, ni del transporte en general, sino que lo que se busca es resolver rencillas personales a costa de una asociación y de los intereses que defiende. Intereses como la desgravación por inversión en vehículos ecológicos o la liberación de las restricciones a la circulación para el transporte frigorífico, entre otros.

Nosotros pensamos en positivo. Continuamos trabajando en pos de un proyecto del que más que la cantidad importa la calidad de sus partícipes. Continuamos trabajando en pos de un sector que nos necesita a todos, y en el que todos debemos participar. Estamos ahí y estaremos, a pesar de quien nos quiere echar el freno.