Entrevista a D. Jose Maria Arnedo en Transporte 3

¿Qué balance hace sobre la evolución del sector del transporte frigorífico durante 2017? ¿El volumen de actividad se aproxima a los años pre-crisis o aún está muy lejos?
La extensión de la crisis que nos atenaza desde hace más de 10 años ha provocado un efecto llamada al sector, lo que ha producido un efecto perverso de aumentar la oferta, particularmente cuando se ha contraído la demanda, fruto de los múltiples problemas que la climatología ha tenido a bien obsequiar a la producción en España.
Las lluvias torrenciales, las heladas, la sequía, los malos vientos, etc. han afectado a la producción y consecuentemente al transporte frigorífico, lo que además ha producido puntas de producción que produjeron espejismos de trabajo que duraron menos que un caramelo a la puerta de un colegio.
Y no te voy a hablar de precios, porque eso parece que sólo está prohibido hacerlo a este sector, que tiene que ver como se retiran miles de toneladas de producto del mercado, y él no puede hacer lo mismo, ni siquiera puede levantar la voz, para que los que les imponen los precios piensen en pagar por los servicios que se les presta.

¿Cómo le está afectando al transporte frigorífico la espiral de medidas unilaterales implantadas en diversos países europeos?
Cualquier medida afecta y mucho al transporte por carretera y el transporte frigorífico no puede ser menos, diría que más si cabe dado las exigencias demasiadas veces descabelladas que imponen los mal llamados clientes a los transportistas.

¿Cuál es su opinión sobre el Paquete de la Carretera presentando por la Unión Europea hace unas semanas?  ¿Qué echa de menos? 
Mi opinión es negativa, no puede ser de otra forma, mientras que en ese paquete, o en la política europea para la carretera si es que se tiene, no se contemple que en el transporte por carretera hay personas prestando sus servicios, no perros que mean en la rueda y comen en el cajón, y empresas que dedican todo su esfuerzo a servir a la sociedad, esa misma que debiera preguntarse dónde estaría sin la aportación del transporte por carretera.
Se olvida que los transportistas son personas que efectivamente tienen perfecto derecho como cualquier otro ciudadano a realizar su trabajo con la seguridad que exige su puesto: el de conductor (no el de chico polivalente que realiza los trabajos que le obligan a realizar los demás), y debería volver a realizar sus descansos en su casa con su familia, no donde le diga su tacógrafo.
Además echo de menos una dotación de infraestructuras de la Unión Europea que haga viable el transporte por carretera. Algunos países vociferan pero está claro que no es lo mismo predicar que dar trigo, y nos encontramos ante políticas particulares de los estados destinadas a proteger sus industrias nacionales de transporte.

ATFRIE ha reiterado en numerosas ocasiones su oposición a la implantación de las 44 toneladas. ¿Piensa que los cargadores volverán a salirse con la suya? ¿Los transportistas están a tiempo de frenarlas o de conseguir una contrapartida justa?
Los cargadores volverán a salirse con la suya, no me cabe la menor duda, simplemente porque ellos están organizados, no son uno, pero están organizados, están asociados, y pagan precisamente para ejercer la presión ante las instituciones que el transporte no sabe ejercer, particularmente porque siempre tiene dentro las zorras guardando las gallinas.
Los transportistas no están a tiempo de frenar nada, porque para ello hay que tener voluntad y no se tiene.  Como siempre, será más trabajo y menos contraprestación.

Siempre ha mostrado su oposición a los megacamiones. Después de más de un año en las carreteras, ¿ha variado su opinión sobre ellos?
El megacamión no es más que otra imposición de los cargadores como las 44 toneladas, sólo que esa ya la han conseguido. No es un vehículo comercial, no es un tren de carretera, es una formación ideada e impuesta por una gran cadena de distribución como es Mercadona, que estaba muy interesada en que eso se consiguiera y fuese así.
Creo que no tengo que recordar que las grandes distribuidoras están perfectamente posicionadas en todas las asociaciones de transportistas que les interesa controlar.

¿Temen que la implantación de peajes en Guipúzcoa a partir de enero de 2018 pueda producir un ‘efecto contagio’ en otros puntos de España?
Mire nosotros ya no tememos nada, y sí, se producirá el efecto contagio. Sólo falta la excusa para vender la bondad del producto, ante esto nada se puede hacer, o sí, pero hoy por hoy el transporte no tiene voluntad de que dejen de imponerle nada más.

A la espera de cambios normativos que posiblemente se demoraran durante años, ¿qué se puede hacer desde el sector para que los jóvenes consideren atractivo subirse a un camión?
Subirse al camión hace años era una vocación, después fue la salida a los problemas económicos, pero hoy no tiene ningún aliciente, o es que tiene aliciente que tras gastarte una pasta (más de un millón de las antiguas pesetas) ese título habilitante sólo te sirva para tener que estar siempre actualizado como si fueras un ingeniero atómico, y sólo te servirá para ser despreciado por la sociedad a la que sirve, sancionado al menor descuido, humillado por cualquier impresentable empleadillo de cualquier almacén de cargador o destinatario.
Podría seguir, pero cualquiera que conoce el sector sabe que me estoy quedando muy pero que muy corto. Pero mientras algunos siguen aplaudiendo con las orejas todo lo que se impone al sector, que hace que, si en algún momento tuvo algún atractivo, ya no lo tenga. La falta de conductores visualiza cada vez más el problema.
Pero lo que es peor es que la situación ha llegado a tal grado de deterioro que el sector ya no es atractivo ni para los que llevamos toda nuestra vida en él. ¿Cómo lo va a ser para el que además se tiene que subir al camión?

¿Qué le gusta y qué le disgusta de la labor que está realizando Fomento en el ámbito del transporte de mercancías?
Me disgusta compartir con quienes debieran estar representados en el Ministerio de Industria o de Comercio el quehacer diario de los problemas del sector, ya bastante compartimos con las antiguas agencias, hoy operadores de transporte (sin ruedas), cuyos intereses son siempre o casi siempre contrarios al interés del transportistas, empezando por su propia función de intermediarios, que además de fijar precio al transportista, también aceptan condiciones de transporte o de pago que jamás se debieran de aceptar.
Y me gustaría que el Ministerio de Fomento fuera un verdadero Ministerio de Transportes, que entendiera de lo que nosotros entendemos y estuviera para resolver nuestros problemas.

Hace dos años, las sanciones impuestas por la CNMC tuvieron una buena cuota de protagonismo en la tercera edición de este encuentro. Con la perspectiva que da el tiempo, y a la espera de que la Justicia se pronuncie definitivamente, ¿Qué cicatrices ha dejado aquel asunto en el sector y en la propia asociación?
Pese a lo que nosotros hubiésemos deseado, estuvo muy de actualidad el asunto de la sanción de CNMC, pero aun así no somos una asociación que rehúya tratar o abordar los temas y por eso trajimos a D. Joaquín Almunia, que a la sazón fue el máximo responsable de Competencia en la Unión Europea.
Obviamente asuntos como este dejan cicatrices, especialmente por las formas, y sobre todo por la convicción que se tiene de no haber hecho nada de lo que se acusaba. No tenemos absolutamente ningún poder para imponer nada a nadie, eso se lo dejamos a los clientes, cargadores, grandes distribuidoras, o grandes operadores logísticos.
Debo reconocer que las que más duelen son las del abandono, las de la cobardía de no saber estar cuando se tiene que estar, pero eso va en el ser de cada uno.
ATFRIE y las cuatro o cinco empresas que se vieron “agraciadas” con tan gran despropósito, confiamos en la Justicia, porque aunque a algunos les pese España es un Estado de Derecho, y confiamos que nos den la razón y anulen las sanciones impuestas.

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